"El borde silencioso de las cosas"
Sugestiva creación de Lucía Russo donde las performers se mimetizan con los objetos, se contraen y se expanden con ellos en una danza de movimientos que expresan tanto su independencia como así también la necesidad que tienen de asirse al prójimo.
 
   
 
photos by charly borja 2009
 

 

 

 

 

EL BORDE SILENCIOSO DE LAS COSAS

Dirección Lucía Russo

Obra que inaugura el Programa de Danza y Políticas del Centro Cultural de la Cooperación



FICHA ARTISTICA

ALEJANDRA FERREYRA ORTIZ, ANA GIURA,
CAROLINA HERMAN, MURIEL REBORA,
NATALIA TENCER // INTERPRETACION
JUAN GASPARINI // DIRECCION DE ARTE
LUCIA RUSSO // DIRECCION
LUCAS CONDRO // ASISTENCIA DE DIRECCION
HECTOR MONTESERIN //ASISTENCIA FILOSOFICA A LA DIRECCION
VICTORIA LATINI // ASISTENCIA GENERAL
ALFONSO TORT // ASISTENCIA ESCENOGRAFICA
MIGUEL SOLOWEJ // DISEÑO DE ILUMINACION
GERMAN LANG // DISEÑO GRAFICO
JAVIER BUSTOS // DISEÑO SONORO
CLAUDIA GANQUIN // COLABORACION ARTISTICA
Canción interpretada en vivo: El Aleph del álbum "En la Bruma" de Alai (Rébora-Masquef)


Jueves a las 20.30 hs.
Centro Cultural de la Cooperación
Avenida Corrientes 1543, Sala Solidaridad.
Informes: 5077-8000, Boletería: 5077-8077
Valor de la entrada: $20

 

 

De qué se trata?
Atreverse a convivir implica aceptar no saber realmente quién es el otro.
Y es un hecho que estamos expuestos los unos a los otros, inclinados al encuentro con aquello que apenas podemos pre-suponer.

¿Qué significaría poder empezar a escuchar las voces de todos los miembros de la convivencia?


La opinión de Charly borja - agosto 2009


Aprovechando al máximo la amplitud del escenario de la Sala Solidaridad, las intérpretes ALEJANDRA FERREYRA ORTIZ, ANA GIURA, CAROLINA HERMAN, MURIEL REBORA, NATALIA TENCER se mimetizaron con los variados objetos que representaban dificultades, obstáculos a vencer, pesadas cargas, esas mochilas que todos llevamos en nuestras vidas…

 

 

Teniendo cada una de ellas su espacio independiente, por momentos, cuando sus vidas se cruzan, una de ellas asiste a la otra cooperando para que siga su camino y en determinado momento todas aunan sus fuerzas para empujar para un mismo sentido, y hacer que estos objetos vayan apilándose en una especie de desván para permanecer allí aunque sea por algún tiempo, para aliviar los problemas cotidianos, mientras la dulce voz en la penumbra de la noche aparece como una libélula interpretando el Aleph, haciendo que su propia luz reemplace a esa tenue luz que poco a poco se va apagando.


Miguel Solowej marcó con mucha plasticidad el diseño lumínico que hizo destacar los perfiles escenográficos de Juan Gasparini quien creó una malla gigante que estaba suspendida a altura y que contenía botellas de plástico, constituyéndose ello en todo un objeto escultórico para la puesta escena. El diseño sonoro de Javier Bustos tiene mucha preponderancia en toda la performance ya que exalta con ecos sonoros los sutiles sonidos emitidos por el movimiento de los cuerpos de las performers y del corrimiento de los objetos que ellas desplazan sobre el campo escénico.

 

 

Interesante y vanguardista puesta de joven Lucía Russo.