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| "Un hombre torcido" | ||||
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Importante pieza teatral que trata nada más y nada menos que de la absurda y deleznable persecución y exterminio del pueblo Armenio por parte de los turcos, Héctor Bidonde un abuelo cabal, hombre de honor quien trata de decir su verdad ante un nieto Martín Slipak de generación pacifista pero que no obstante ello tiene la obligación de saber la historia para que no vuelva a repetirse nunca. Muy buena puesta. | |||
La
relación abuelo-nieto está dada con soberbias actuaciones. |
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photos by charly borja 2008
ASOCIACIÓN CULTURAL ARMENIA y Eduardo Kozanlián presentan
Ficha Técnica Escenografía y vestuario: Alberto Bellati / Luces: Alicia Vera / Diseño sonoro: Miguel Rur / Asesoramiento vocal: Valeria Cherekian / Diseño Gráfico Pablo Bologna / Asistencia de dirección: Guido Grispo / Producción Ejecutiva: Pablo Silva / Dirección General: Manuel Iedvabni
Richard Kalinoski presente
en el estreno mundial de su obra.
Qué bueno que se lleve a escena una obra que cuente la historia del genocidio del pueblo Armenio en manos de los turcos, fue una matanza abominable muy anterior al exterminio de los judíos por parte de la Alemania nazi, dos hechos fundamentales en la historia de la Humanidad que deberían estar grabados a fuego en la mente de todo ser humano sano y libre para no olvidar jamás semejantes atrocidades.
El joven actor Martín Slipak por momentos hace vibrar al espectador con esos punzantes diálogos con su abuelo que interpreta sin fisuras el muy experimentado y convincente don Héctor Bidonde, cuyo histrionismo escénico va más allá de la pieza en sí, para convertir algunos tramos de la misma en el profundo drama de un hombre que sufrió los horrores de las atrocidades los atropellos y la demencia por parte de los turcos quienes le lastimaron lo más bello que tenía, su corazón, a través del ataque a su familia cuando él era sólo un niño.
Y, en ese mágico vuelo de esa relación abuelo-nieto, cuando ambos suben y permanecen en el techo de la casa hay hermosos momentos porque ellos logran liberarse de todos aquellos fantasmas y ser francos con ellos mismos para poder encontrar una paz muy buscada y tan pocas veces hallada en compañía de una melancólica canción Armenia y de un susurro imitando al viento. Complementa este fuerte grupo actoral, la expresiva actriz Alejandra Rubio quien se constituye en la cuarta columna actoral que sostiene esta atrapante historia del imaginativo Richard Kalinoski.
En los rubros técnicos, muy bien resuelta la escenografía a cargo de Alberto Bellati, exaltada por la plástica y sensible iluminación de Alicia Vera.
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