"Las llaves de abajo"
Una pequeña historia de Daniel Burman muy bien actuada por Adriana Aizenberg y Chela Cardalda, puesta teatral con buenos hallazgos visuales que la hacen atractiva.

 

 
   
 
photos by charly borja 2009
 

 

 

 

LAS LLAVES DE ABAJO

de
Daniel Burman y Damián Dreizik

Con

Damián Dreizik, Adriana Aizenberg,
Elvira Onetto y Chela Cardalda

Dirección
Daniel Burman

Producción General
Diego Dubcovsky

FICHA TÉCNICA

Libro Daniel Burman y Damián Dreizik
Dirección Daniel Burman
Actores Damián Dreizik, Adriana Aizenberg, Elvira Onetto y Chela Cardalda
Reemplazos Nora Zinski

Produccion General: Diego Dubcovsky
Producción Ejecutiva: Daniel Botti
Diseño Integral de imagen, escenografía y vestuario Margarita Tambornino
Diseño de luces Hugo Colace y Nicolás Trovato
Música y diseño de sonido Nico Cota
Coreografía y asistencia de dirección Julieta Casa
Asistencia de producción Irina Ivnisky


FUNCIONES
JUEVES, VIERNES Y SABADO - 21.30 HS
DOMINGO – 19.45 HS

ENTRADAS DESDE $50


CIUDAD CULTURAL KONEX
Sarmiento 3131





De qué se trata?
“Las llaves de abajo” es el debut como dramaturgo y director teatral de Daniel Burman. Escrita en conjunto con Damián Dreizik, contará con los protagónicos del propio Dreizik, Adriana Aizenberg, Elvira Onetto y Chela Cardalda.

“Las llaves de abajo” se centra en la relación de un hijo cuarentón y una madre con múltiples personalidades, que en tono de humor e ironía refleja el trasfondo de una relación tan íntima como complicada e invita a reflexionar con alegría acerca de los lazos filiales.

La obra transcurre en el departamento de Mabel, madre de Gabriel, un “muchacho” que se acerca a los 40. Mabel permanece detrás de su juego de Burako, manifestando las diversas personalidades que toda madre tiene, en una suerte de graciosos avatares que provocan el desconcierto y la impaciencia del hijo.

Una Mabel es eufórica, verborrágica, negadora, expansiva; otra es depresiva, melancólica, hipocondríaca, culposa, empastillada, temerosa y fumadora; la tercera, afectuosa y cálida.

En tono de comedia la pieza permite reconocer en Gabriel a todos los hijos y en Mabel a todas las madres, con un final (¿inesperado?)

 

 

La opinión de Charly borja – abril 2009

Daniel Burman y Damián Dreizik elaboraron un libro que cuenta una historia pequeña, en donde el protagonismo lo tienen los fantasmas que habitan ese departamento que visita ese hijo cuarentón y pollerudo, encontrando allí a los fantasmas de su madre en diferentes épocas de su vida, siempre dándole consejos, sobreprotegiéndolo y cuidándolo en exceso, aquí el hijo halla su pasado, su infancia, sus miedos, sus cosas perdidas y sus recuerdos más íntimos, encerrado en cajas o expuestos en vitrinas.

Las actuaciones de Adriana Aizenberg y Chela Cardalda hacen potable y muy creíble esta pequeña historia de vida que Burman tan bien expone sobre el escenario, imprimiéndole a sus actrices ese nervio necesario para hacer más histriónicas sus actuaciones.

 

 

 

En cuanto a la actuación de Damián Dreizik está acorde a la ingenuidad de su personaje.

La puesta en sí llega a buen puerto, gracias al diseño integral de imagen, escenografía y vestuario de doña Margarita Tambornino, quien crea bellas imágenes surrealistas que salen de la imaginación de un hijo de personalidad inconsistente que da siempre la sensación de ser dependiente de su madre.