La
Batata y el Plumero
Pequeña comedia sobre las vicisitudes de la vida conyugal
Intérpretes:
Roberto Fiore y Zulma
Hope.
Asistencia
de dirección: doña Mercedes Bouchoux
Libro
y dirección general: Luis Longhi
El
Ombligo de la Luna
anchorena 364 barrio del Abasto.
La relación
hombre-mujer está llevada a límites por momentos extremos
en donde Longhi expresa su capacidad de observación en esa
lucha cotidiana por querer “ocupar lugares”,
en esa lucha cotidiana de no querer quedarse atrás en ningún
momento.
Como si se tratase de una competencia en donde las palabras juegan
un papel preponderante para poder “doblegar
al otro”, en donde los contrincantes son
por momentos como “perro y gato”,
como “el agua y el aceite” interactuando
entre sí y sintiéndose dignos exponentes de polos opuestos
en ese campo experimental que es la vida misma.
En ese paisaje que es la vida cotidiana que nos obliga a “conocer”
en el día a día a nuestra pareja y también a
nosotros mismos como seres humanos.
Inserto en una escenografía minimalista y con un contrapunto
cargado de “ironías”
y de contrapuntos, dos excelentes intérpretes dan todo de sí
para llevar al espectador a los extremos que van desde lo primitivo
a lo elaborado de cualquier pareja hombre-mujer pasando por el amor,
el odio, la ternura y la bronca.
Luis Longhi dirige su propia obra con
notable maestría, acompañado por dos monstruos de la
actuación como lo son don Roberto Fiore
y doña Zulma Hope quienes nos
hacen reir, reflexionar y emocionar en distintas circunstancias de
la puesta dando credibilidad a esos tiernos personajes que tienen
una apoyatura textual muy firme por parte del cráneo creativo
de Longhi.
Muy recomendable comedia en un acto construida con algo de experimentación
y mucho de refinado talento que nos hace salir del teatro con las
“pilas cargadas” para seguir
viviendo la vida.