Imperdible puesta en escena. (Imperdible put in scene).
Juan Rodó interpreta soberbiamente a Jack el asesino serial londinense dando muestras de su elaborada actuación y del refinamiento en lo musical ya que es el creador de las letras de un musical para ver más de una vez. Espectacular. Juan Rodó magnificently interprets to Jack the London serial assassin giving samples of his elaborated performance and the refinement in the musical comedy since he is the creator of the letters of a musical comedy to see more of once. Spectacular
 
   
 
Espectaculares ambientaciones. (spectacular putting) .(photos by charly borja 2006)
 

 

Jack el Destripador, un thriller musical compuesto y protagonizado por Juan Rodó, que narra la historia del mítico asesino londinense.

Luego de desempeñarse como protagonista de los musicales más exitosos de nuestro país, Rodó decidió embarcarse en un proyecto propio que le permitiera conjugar la labor de creación musical con la actuación. Así nació Jack, el Destripador, que cuenta con libro y letras de Mariano Taccagni, Dirección General de Daniel Suarez Marzal y Dirección Musical de Angel Mahler.

El estreno de Jack el Destripador significa, además, la reapertura del Teatro Liceo que abrió por primera vez sus puertas en nuestro país al mismo tiempo que, en Londres el famoso asesino serial ultimaba a sus víctimas.

Juan Rodó habla sobre su Jack

Cuando comencé a sentir la necesidad de poner mi arte en la composición musical de mi primer obra, profundicé en el placer que siempre me dio encarnar roles de personajes oscuros y complejos y el atractivo que ellos me despertaban.
Por eso encontré en Jack, El Destripador, la inspiración y el atractivo necesario para guiar mi composición y alcanzar lograr mi sueño de poner en notas musicales mi pasión por el género.
Por primera vez, logro fundir al músico con el cantante y hacer una suerte de mezcla mágica en donde uno colabora con el otro.
Creo haber logrado ese desafío y en una palabra “desangrar” mi arte en Jack.

 

Pero, quién era Jack?

Este famoso asesino serial, llamado arbitrariamente Jack, ya que nunca se supo su verdadero nombre ni su identidad, burló durante meses a la famosa policía inglesa (Scotland Yard) realizando todos sus crímenes en Whitechapel -uno de los barrios más miserables de Londres, habitado mayoritariamente por prostitutas. Se dio el lujo de mandar a la policía partes anatómicas de sus víctimas y luego desaparecer para siempre creando (hace más de 100 años) uno de los mayores enigmas policiales de todos los tiempos.

Su modus operandi era de lo más sencillo: se hacía pasar por cliente y una vez contratado el servicio de una de las prostitutas la llevaba a un lugar tranquilo para estrangularla primero y luego degollarla o descuartizarla.


La carrera homicida de Jack comienza exactamente el 6 de agosto de 1888. Su primera víctima fue Emma Schmitd, una prostituta a la que degolló de oreja a oreja, le abrió el vientre y esparció los intestinos al lado del cadáver. Le cortó una oreja que envió cuidadosamente envuelta a Scotland Yard, como macabra tarjeta de presentación. Su segundo crimen fue el 31 de agosto y su víctima Marta Turner, otra prostituta, de 45 años que sufría enfermedades venéreas. La víctima fue degollada (posiblemente con un bisturí), le abrió el vientre y le extrajo un riñón que envío también a Scotland Yard. La última persona que la vio con vida fue su compañera y amiga Pear con quien caminaba en busca de clientes. La policía detuvo al ex marido Roger Tabrán y al amante de la víctima Henry Wright, pero se comprobó que ambos nada tenían que ver con el crimen.

 

 


El asesino reapareció el 8 de septiembre, en la calle Bucks Row, la víctima también prostituta, de nombre Mary Ann Nichols y de 37 años. Como en el caso anterior usó un bisturí, y se llevó las vísceras. Por las incisiones en el cuerpo se determinó que el homicida era zurdo.


Jack descansó hasta fines de septiembre, más precisamente hasta el día 30 de ese mes, cuando se encontró con Annie Chapman. Esta mujer de 50 años, gorda y que no tenía ni donde dormir, fue vista por una testigo conversando alrededor de las once de la noche con un hombre de aparente buena posición, bien vestido y elegante. A la víctima se la encontró en la calle, faltándole un riñón y con la leyenda escrita en la pared: “Esta es la cuarta y mataré muchas más antes de desaparecer, Jack el Destripador”.


La presión que la gente ejercía sobre Scotland Yard era terrible, cada pista terminaba en nada y para colmo cuando todavía no se habían acallado los comentarios del último crimen, Jack aparecía de nuevo.

 

 


A principios de octubre de ese fatídico 1888, fue encontrada la quinta víctima: Catherine Eddowers, una bonita y bien conservada mujer de 38 años, que también - como todas las anteriores - ejercía la prostitución. El crimen lo realizó en una pequeña plaza al final de la calle Berne y a pesar de que la plaza estaba rodeada de barracas contenedoras de cueros, con mucha vigilancia, nadie vio ni escuchó nada y el asesino tuvo tiempo y tranquilidad para extraerle los ovarios.


Unos días después, más precisamente, el 9 de octubre, fue el turno de Elizabeth Stride, una sueca de 40 años que había estado en una muy buena posición económica ya que se había casado con un ejecutivo bancario y que había llegado a la prostitución luego de caer en una profunda depresión y en el alcoholismo, después de que sus dos hijos murieran ahogados en un naufragio en el Támesis. Jack la asesinó frente al Nº 40 de la calle Berne. Su cuerpo mutilado fue encontrado junto a sus anillos y algunos peniques.


El último crimen registrado, fue el día 9 de noviembre, a Marie Jannette Nelly, una hermosa joven de 26 años que compartía una habitación con Nelly Guinnard (quien encontró el cadáver). Las mujeres habían decidido recibir a sus clientes en su casa por el miedo que les producía la presencia del asesino en las calles. Este crimen (que fue cometido entre las 9 y las 11 de la mañana, según pudo establecer la policía), fue sin dudas el más macabro y horrendo de todos.Con la tranquilidad que le daba trabajar dentro de una habitación, Jack no solo mató a Marie degollándola, sino que también le arrancó la nariz, las orejas y los pechos. El abdomen y el estómago se encontraron abiertos, mientras que el hígado descansaba sobre el muslo derecho, los riñones y el corazón estaban sobre la mesa de luz. A la víctima también le faltaba el útero.

 

 


Muchas especulaciones se han hecho durante más de cien años sobre la identidad y los motivos de Jack el Destripador. Se supone que era médico, dado que manejaba a la perfección el bisturí y realizaba incisiones perfectas en los cuerpos pero también se especuló con que podía ser un fanático religioso (teniendo en cuenta que las víctimas fueron siete, número cabalístico del bien), decidido a terminar con las prostitutas o por lo menos, con algunas de ellas.


Ya en este siglo, el estreno del film "From Hell" (2001) donde se narra la macabra historia, interpretada por Jhonny Deep, muestra una teoría manejada hace algunos años que propone que Jack, no fue un único personaje, sino que fue un grupo Masónico intentando borrar evidencias de un hijo bastardo del príncipe ingles.Otra respuesta lógica a su desaparición podría ser que hubiese fallecido o le hubiese sucedido algo grave que le impidiera continuar con su labor. Sea cual fuese la motivación y el propósito de esta mente enferma, desapareció después de su séptimo crimen para nunca más volver e instalarse en la triste categoría de macabro enigma, hace ya más de 100 años.


FICHA TECNICA

DANIEL SUAREZ MARZAL - DIRECCION GENERAL

JUAN RODO - MUSICA ORIGINAL

MARIANO TACCAGNI - LIBRO Y LETRAS

SILVANA OVSEJEVICH/VANESA ABRAMOVICH - ESCENOGRAFIA

MINI ZUCCHERI- VESTUARIO

GABRIEL GIANGRANTE- ARREGLOS Y DIRECCION DE COROS

ANGEL MAHLER - DIRECCION MUSICAL

JUAN MARIA DE URQUIZA / LEONARDO CIFELLI - PRODUCCION EJECUTIVA

GABRIEL GARCIA/ISABEL MAJDALANI- PRODUCCION GENERAL

 

Elenco
RAY LUSK.: JUAN RODO
MELISA SUMMER: GISELE DUFOUR
DR. STANLEY: PABLO TOYOS
HARRIET (ABUELA): DORISA GARUFI
FREDERICK: MARIANO TACCAGNI
INSPECTOR ABBERLINE: JUAN SKRETKOWICZ
JOHN: ALEJANDRO VAZQUEZ
ANNIE CHAPMAN: MONICA DÀGOSTINO
MME CAROLINE y (DUEÑA BURDEL) TIKI LOVERA
PADRE DEL DUQUE LUSK : WALTER CANELLA
POLICIA SCOTTLAND :MARTIN SELLE
CONCHA ROLDAN :MAGALI SANCHEZ ALLERO
POLI NICHOLS : MARIELA PASSERI
CATHERINE EDOWER: VIRGINIA MODICA
MARY KELLY: MARTHA GALVE
ELIZABETH STRIDE: VANESA MARTINEZ
JACK: ALEJANDRO MELIDORI
MUCAMA: CAROLINA MARTINEZ

 

MUSICOS
TECLADOS Y DIRECCIÓN DE ORQUESTA: FABIAN CARTIER
GUITARRA MATEO RODO ( MUSICO INVITADO)
CORNO GERARDO GARCÍA
TROMPETA JAVIER LOVATO
TROMBON EDUARDO LOPEZ
PERCUSIÓN GUILLERMO MASSUTTI
DIRECCIÓN MUSICAL Y ORQUESTACIONES: ANGEL MAHLER

 

TEATRO LICEO


El empresario teatral Carlos Rottemberg reinaugura con JACK, EL DESTRIPADOR el mítico Teatro Liceo, por el que pasaron estrellas del arte argentino como los hermanos Podestá, Eva Franco, Paulina Singerman, Luis Arata, Luisa Vehil, Enrique Pinti, entre otros.


Quá cambió en el Teatro pues se renovaron los mármoles de la fachada y el acceso, la iluminación, las marquesinas, las butacas, las alfombras y los cortinados, entre otras cosas se devolverá al Liceo aspectos de su arquitectura original, resaltando su valor histórico.

 


La opinión de Charly Borja

 

El Teatro Liceo reabrió sus puertas más hermoso que nunca, quizá como en sus gloriosas épocas de esplendor, con toda la suntuosidad y la elegancia de un verdadero Teatro Clásico, y hablando de suntuosidad don Carlos Rottemberg, tuvo la brillante idea de efectuar esta reapertura con una obra teatral de desbordante belleza visual, gran suntuosidad en toda la puesta en escena, en donde la funcional y sorprendente escenografía dan lugar a la composición de cuadros efectuados con gran maestría en los movimientos escénicos individuales y en conjunto.

 

 


Otros dos factores importantes para tener muy en cuenta es la excelente iluminación, de lo mejor que hayamos visto en los últimos tiempos y el lujoso vestuario que no hace más que transportar al espectador a esa Londres tenebrosa de 1888, con esas noches llenas de neblina intensa y con ese toque mágico y fundamental que Rodó, el muy buen elenco que lo secunda y los profesionales músicos que tocan en vivo que hacen de este Jack el Destripador, una obra imperdible desde todo punto de vista.

 

 

 


Señores espectadores, a no perderse esta gran producción argentina, este pedazo de historia que nos cuenta Juan Rodó con muchísimo talento y llevados de la mano de un grupo de profesionales artistas todos en sus diferentes facetas que realizan esta obra de gran calidad en la que el espectador luego de su visión tendrá ganas de volver a ver.

 

 

 

 

The opinion of Charly Borja

 

The Theater Liceo reopened its doors more beautiful than ever, perhaps like at its glorious times of splendor, with all the suntuosidad and the elegance of a true Classic Theater, and speaking of suntuosidad Don Carlos Rottemberg, it had the shining idea to carry out this reopened with a theater work of overflowing visual beauty, great suntuosidad in all the putting in scene, in where the functional and surprising stage scene altogether gives rise to the composition of pictures conducted with great masters in the individual scenic movements and.

 

 

Other two factors important to consider very are the excellent illumination, of the best thing than we have seen lately and the luxurious clothes that do not make more than transport to the spectator to that London tenebrous of 1888, with those nights full of intense fog and with that magical and fundamental touch that Rodó, very good elenco that secunda and the musical professionals who touch live which they make of this Jack the Ripper, a imperdible work from all point of view.

Watching gentlemen, not to lose this great Argentine production, this piece of history that Juan Rodó tells us with very many talent and taken of the hand of a group of professional artists all in its different facets that make this work of great quality in which the spectator after his vision will have desire to return to see.

Rodó compone a un ser atormentado y desesperado y con hambre de amor.

Rodó composes to a tormented and desperate being and with hunger of love.