"El beso de la mujer araña"
Imperdible puesta de Rubén Szuchmacher quien adaptó con inteligencia la magnífica novela de Manuel Puig dándole junto a las magníficas actuaciones de Humberto Tortonese y de Martín Urbaneja un vuelo poético con mucha mística.
 
   
 
Humberto Tortonese y Martín Urbaneja.
 

 

photos by charly borja 2009

 

 

Asociación Arte y Cultura presenta

EL BESO DE LA MUJER ARAÑA
de Manuel Puig

Protagonizada por Humberto Tortonese y Martín Urbaneja

con puesta de Rubén Szuchmacher y producción general y artística de José Miguel Onaindia

Escenografía y vestuario: Jorge Ferrari
Diseño de iluminación: Gonzalo Córdova
Música original: Bárbara Togander

Asistente de Dirección: Fabiana Falcón.

Dirección: Rubén Szuchmacher
Coordinación de Producción: Fernando Madedo
Producción Ejecutiva: Pablo Wittner
Producción Artística: José Miguel Onaindia

 

Funciones: jueves 21 hs., viernes y sábados 20 hs. Entradas desde $60

EL CUBO –Lugar de teatro-
Pasaje de los artistas, Zelaya 3053 | Abasto Buenos Aires
Tel. 4963-2568

 



De qué se trata?
La obra -versión teatral de la novela homónima realizada por el propio autor en 1980- cuenta la historia de un militante de una organización revolucionaria y un homosexual acusado de corrupción de menores que comparten una celda en la Argentina de la dictadura. Ambos traban una relación compleja cuyo trasfondo poético alimentado por el cine y la fantasía los hace explorar los límites de roles y convencionalismos sociales.

 


La opinión de Charly borja – julio 2009


Muy buena puesta en escena de Rubén Szuchmacher sobre todo por la adaptación de la novela original que se situaba en una cárcel de la ciudad de San Pablo, Brasil, trasladando la historia a una cárcel argentina en la época de la dictadura, el verdadero logro de Szuchmacher es presentar una versión local que no pierde en absoluto la esencia original de la novela de Manuel Puig.

Humberto Tortonese como el homosexual que quiere convencer, sin que se note mucho, a su compañero de celda, el varonil Martín Urbaneja, de que siendo amigos íntimos las horas pasarán más amenamente.

 

 

Ambos logran consumar ese íntimo encuentro, pero en una situación muy especial, a través de una verdadera amistad surgida entre ambos luego de haber pasado muchos momentos de gran compañerismo, en instancias en que Tortonese, a sabiendas de que su personaje tendrá un final trágico y que una vez salido éste de la cárcel no volvería a ver nunca más a su amigo y compañero de celda.

Tanto la escenografía como la iluminación juegan un factor determinante en las escenas de mayor dramatismo de la historia que transcurre en un lúgubre calabozo de cárcel, adaptándose con sus matices oscuros al triste lugar donde habitan estos extraordinarios seres creados por don Manuel Puig.

 

 

Tanto Humberto Tortonese como Martín Urbaneja cumplen magníficas actuaciones, creando climas realmente verosímiles para una historia por momentos densa y por otros de una calidez inducida por esa amistad pura que va creciendo entre ellos hasta la inexorable resolución final de la bella obra de Manuel Puig que el inspirado director don Rubén Szuchmacher supo adaptar abduciéndola a la idiosincrasia porteña.

Recomendamos esta obra de imperdible visión, por su atrapante historia, sus soberbias actuaciones y notable dirección.