"Cara de fuego"
Nazareno Casero, Raquel Albeniz y Belén Blanco en magníficas actuaciones. Su director Alejandro Maci supo contar con idoneidad una historia muy densa salida de la mente de Marius Von Mayenburg en donde las situaciones más morbosas e incestuosas son moneda corriente en una familia sin timón amoroso.
 
   
 
photos by charly borja 2007
 

 

 

 

CARA DE FUEGO

de Marius Von Mayenburg

Dirección: Alejandro Maci
Producción general: Christian Ferrando

Ciudad Cultural Konex
Sarmiento 3131 – Ciudad de Buenos Aires
Los jueves a las 21 hs. y los domingos a las 20 hs.

Elenco:
Raquel Albeniz
Belén Blanco
Nazareno Casero
Rodolfo Roca
Javier van de Couter

Diseño de escenografía Oria Puppo
Asistentede escenografía: Ileana Catalana
Realización de escenografía: A&B
Diseño de luces: Jorge Pastorino
Diseño de vestuario: Magda Banach
Diseño de maquillaje: Andy Sanzo
Diseño de música: Christian Basso
Fotografía: Verónica Duerman
Prensa. Duche & Zárate
Producción Ejecutiva: Elida Martínez
Asistente de producción: Diego Ramos Leiser
Asistente de Dirección: Sergio Aiello

 

 

De qué se trata?
Una casa próspera. Dos hermanos iguales a todos. Y una pasión demasiado cercana para que resulte soportable, para que no haga falta enmascararla. El amor suele presentarse en el lugar inconveniente. Pero cuando llega, pone todo a la luz. Torna visible como un estallido de verdad, como una explosión reveladora. El amor es guerra, es fuego. Y también una bendición que no toca a todos por igual. Nunca es democrático. Cara de Fuego es el extremo de una pasión, en la que la envidia y los celos, hacen de la aventura encierro, y del amor, odio.

 

La opinión de Charly Borja

Una historia fuerte, con la densidad dramática que vive una familia en apariencia simple, pero que en su seno más íntimo desarrolla una complejidad tal en sus acciones, que el devenir de los años transformó lo insano en cotidianeidad.

 

 


Con un elenco muy firme en el que sobresalen una impecable Raquel Albeniz como la madre, la sensual Belén Blanco como la hija y un muy convincente Nazareno Casero como el hijo.


La puesta en escena es de impecable factura tanto en lo visual por su imaginativa escenografía y su iluminación creadora de climas, como en lo sonoro, parece sacada de algún filme del magistral Wim Wenders, por su minimalismo formal-funcional.

 


Como eje central del dramatismo de la obra el personaje muy bien logrado por el joven talento de Nazareno Casero, va tomando vuelo propio con el transcurrir del relato convirtiéndose en una especie de “olla a presión” que inevitablemente eclosiona por su propia gravedad en un hecho de sangrienta crueldad.

 

 


Si bien los dos hermanos son criaturas que fueron abandonadas de ese afecto puro que sus padres no les dieron, terminan hallándose en su adolescencia en un oscuro y espinoso desierto lleno de dudas y comportamientos incestuosos, el joven que interpreta Nazareno es quien recibe todo el peso de la historia sobre sus espaldas al querer de alguna manera resistir a tan decadente situación familiar que todo lo abraza como un enorme y morboso pulpo.


Obra densa, de perfiles interesantes, con muy buenas interpretaciones y una brillante dirección de actores.