Alfredo Casero "Experimendo"
Nos dijimos, "esa afamada e histriónica actriz que está sobre el escenario enloqueció de repente!!!", no, se trataba de una performance de don Alfredo Casero quien hace gala, función tras función de su genio creativo en un espectáculo embebido de un aire "new age de filosofía oriental" cosa ésta que sí parece haber pegado fuerte en el actor cómico desde su viaje a Japón.
 
   
 
Qué bueno, Casero está cada día más loco.
 

 

 

 

ALFREDO CASERO

"Experimendo"

 

en el ND/Ateneo en el año de su Cumpleaños Nro. 5

 

 

Lo racional o quizás lo irracional, la lógica o la ilógica el partir hacia algún lugar sabiendo qué camino tomar pero yendo por otro al que no se conoce, Experimendo es un poco, todo, o quizás nada eso, porque lo que sucede en escena es una metamorfosis constante, un recorrer laberintos de inspiración y de un expandir constante.

 

 

Alfredo Casero se impregnó muchísimo de la filosofía oriental, su viaje al Lejano Oriente le fortaleció espiritualmente y lo tonificó como un ser lleno de ganas de hacer cosas y de experimentar lo no experimentado antes, lo incitó a armar lo que estaba por armar y de desarmar aquello que estaba a medio hacer para hacerlo de nuevo, y en un brillante cara a cara con su público se abre el corazón y le inculca esa tranquilidad de espíritu y esas ganas de transmitir todo aquello que lo hace mejor artista y por ende mejor persona, “si hacés las cosas bien, todo va a ir bien” partiendo de esa premisa, deja entrever que una vida bien vivida es una obra de arte en sí, más allá de la obra material que pueda dejar cada persona luego de su muerte, porque para él el hecho de estar viviendo y viviendo en paz y armonía, hace que ese mismo acto se constituya en la obra de arte, efímera sí, pero real mientras transcurre.

 

 


El espectáculo de don Alfredo Casero es su figura misma, porque es un ser privilegiado por su gracia y su talento innatos, "el arte de la improvisación lo inspira más y más día a día" y él en eso es un verdadero "capo cómico", los personajes que lleva a escena hacen reir aunque no lo crean hasta al mismísimo Santo Biasatti cosa que no es moco de pavo.

 


A no perderse las propagandas del año del jopo con toques surrealistas y la performance del estilista Roland Putuá, y la ira de "Batmansito" y su subdesarrollado amigo (en su estatura se entiende) Robin quienes desde lo alto de los palcos hacen estragos.

 

 


Muy recomendable "experimento" para pasar un poco más de dos horas con el humor irreverente, sagaz, incoherente, desopilante, pero por sobre todas las cosas, inteligente de don Alfredo Casero, quien entre humor y humoradas nos enseña nada más y nada menos a cómo hay que tomarse la vida para poder seguir creciendo y expandiéndonos en este bendito Universo del que todos somos parte.

 

 

Muy buenos esos tangazos de vanguardia que interpretó el sexteto "El Astillero" con don Patricio "tripa" Bonfiglio comandando la batuta desde su humeante bandoneón.