ALBERT
PLA y SU MATACERDOS
Con su siempre aparente
cara de mosquita muerta Albert Plá
te manda a decir sus verdades “o no”
hasta el fondo del forro del orto, sin más miramientos, es
decir sin anestesia, como artista transgresor podemos afirmar que
es un reverendo JO PUTA, porque maneja
los climas de su espectáculo a su gusto y piacere, por momentos
es un niño que susurra a baja voz lo que le está pasando
y por otros un reaccionario que incita a la Anarquía total,
y dentro de ese Caos, el funciona como pez en el agua. JO
PUTA, JO PUTA, JO PUTA, por su brillantez.


Es que debe venir allende los mares a traernos mensajes que nosotros
tenemos guardados en el fondo de nuestas corrompidas y erosionadas
mentes y que están encerrados en cofres cuyas cerraduras muchos
de nosotros la tenemos podridas por el pasar y pasar del tiempo y
que él con su simpleza totalmente despojada de amaneramientos
nos dice “qué boludos que somos”
no sólo nosotros como argentinos, sino toda Latinoamérica
que no termina de despertar de su letargo y poder reaccionar ante
los famosos “Cerdos” a quien
tan inteligentemente don Plá quiere
liquidar.


Pero qué rescatamos de don Albert Plá,
su simpleza quizá, su forma de decir las cosas tal cual son,
sin vueltas de ningún tipo.

Cuando habla del amor, del sexo del deseo, es lo más puro que
hemos escuchado lejos y sin tanta semántica y pseudo lecciones
académicas que muchos quieren oír, para que sus “sacro-santos
oídos no sean profanados"
por palabras soeces y escuchen ciertas cosas non santas, para protegerse
su mentirosa virginidad, como si fueran seres que nunca cogieron,
que nunca le rompieron el culo, que nunca hicieron sexo oral, que
nunca se tiraron pedos hediondos, seres que en definitiva nunca se
permitieron vivir como humanos…

Con canciones que perfilan la “inocencia”
don Plá destila ira, descomunal
irreverencia y odio hacia los “entes multinacionales”,
hacia los “dueños del mundo económico”,
hacia los dueños del “establishment
propiamente dicho”, se revela de una forma irascible
contra todo lo que tenga que ver con la economía de mercado
con el expansionismo económico con el asentamiento de una superpotencia
en tierras que no son suyas, en fin, logra una anarquía en
el buen sentido de la palabra sobre todas las cosas que son injustas.


Sus canciones por momentos son muy “Naif”
pero sólo en apariencia, si se analizan en profundidad descubrimos
que no es así, que encierra a un ser perverso, sexual y sensual
como el que cada uno de nosotros llevamos adentro y que no nos atrevemos
a soltar, porque ninguno de nosotros somos angelitos de Dios, o sí.


En el recital de La Trastienda
tuvo como invitado especial a don Kevin Johansen
Bravo Plá, bravísimo
JO PUTA